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martes, 12 de febrero de 2013

Reseña: Una apuesta indecente.

Sinopsis
Una disparatada apuesta entre dos galanes dará lugar a una deliciosa historia de amor muy poco convencional… En plena Regencia, dos aristócratas londinenses, atractivos y conquistadores, se desafían mutuamente para saber cuál de ellos es el mejor amante. La noticia, que se extiende con rapidez, llega a oídos de lady Caroline Wynn, una atractiva viuda famosa por su desapego hacia los asuntos galantes. Sin embargo, movida por la curiosidad, decide participar en el desafío y convertirse en secreto objeto de deseo… 
Opinión Personal
Empecé este libro con expectativas, no os lo voy a negar. Todo lo de la apuesta me hacía pensar que la trama iba a estar relacionada con la elección de una dama entre dos caballeros, que me mantendría expectante para ver con quién se quedaba al final... Pero no ha sido nada de eso.
No sé que les pasa a las escritoras en estas situaciones que no son capaces de hacer que la protagonista femenina elija a uno. Hay veces que incluso la forma de resolver el problema me sorprende muchísimo más que si, por el contrario, la autora hubiera hecho a la chica decidirse por uno de los dos(como en el caso de Memorias de Idhún). ¿Es que les da miedo la reacción de sus lectores ante la elección que ellos consideran "inadecuada"? No estoy segura...
Bueno, básicamente y sin exagerar, desde la primera página sabes exactamente cómo va a acabar el libro. Eso, por una parte me ha exasperado bastante pero por otra, me ha permitido saltarme partes sin perderme.
Dos amigos: Nicholas Manning(duque de Rothay) y Derek Drake(conde de Manderville), realizan una apuesta fruto de una noche de ebriedad: Quién es mejor amante.
Por si fuera poco, para hacerlo más "oficial", anotan su apuesta en el libro de apuestas de White's, un famoso bar de caballeros del Londres de la época.
En cuanto esto se sabe en la ciudad, nadie se sorprende demasiado ya que la reputación de ambos deja bastante que desear. Sin embargo, es la ocasión perfecta para Caroline Wynn de demostrarse a sí misma que, al contrario de lo que su penoso y maltratador marido le decía, ella no es un desastre ni un despojo en la cama. De esta manera, ella le manda una nota a Rothay para comunicarle que se ofrece voluntaria como juez imparcial en esa estúpida apuesta que él y su amigo han hecho, siempre y cuando ellos prometan mantener su identidad en secreto ya que si se descubriera su participación en ella, sería un escandalo que provocaría que todo Londres la repudiara. ¿Qué mejor manera de olvidar a su difunto marido y las acusaciones que éste le hacía que entregándose a los dos mejores y conocidos amantes de Londres?

"«Si me prometen total discreción y desean un juez imparcial para su absurda apuesta, los ayudaré. Les advierto que, hasta la fecha, mi experiencia en los asuntos entre hombres y mujeres no me ha causado gran impresión. Si están ustedes dos interesados en que nos veamos para hablar del tema, por mi parte estoy dispuesta a seguir adelante»."

 Ambos hombres tienen sus propios demonios: Rothay pasó por un desamor bastante desagradable en su juventud y desde entonces sólo se ha dedicado a relaciones superficiales y banales; por otra parte, Derek se ha dado cuenta, tardíamente, de sus verdaderos sentimientos hacia la pupila de de tío Thomas, Annabel. Añadiendo eso a cierto acontecimiento ocurrido entre ambos un año atrás, el conocimiento de la apuesta por todo Londres y que ella está prometida con otro, lo tiene aún más difícil para confesárselos.
La historia está contada en tercera persona pero el narrador es omnisciente, así que sabemos lo que piensan los personajes en cada momento. Al principio era un poco lío porque pasaba de hablar de los sentimientos y de lo que pensaba Caroline, a Nick para después, en el siguiente capítulo(incluso al siguiente párrafo a veces), a lo que pensaban y sentían Annabel y Derek.
Debo decir que me ha gustado muchísimo más la historia y todo lo relacionado con Derek y Annabel. Desde mi punto de vista, los otros dos no hacen más que fornicar todo el tiempo mientras que estos sí que tienen una historia que se desarrolla a lo largo del libro y, aunque como ya he dicho antes ya  sabes cómo va a acabar, es agradable leer cómo se resuelve. De Caroline y Nick lo único que me ha gustado un poco ha sido la última parte en la que, por fin, pasaba algo fuera del lecho y que no tenía que ver con el sexo.
Los personajes de Annabel y Derek también me han gustado mucho más. Donde a ellos los veo graciosos, decididos, fuertes e incluso me han llegado a dar pena a veces, los otros sólo me han producido un sentimiento de cansancio y aburrimiento(con tal de deciros que muchas partes suyas me las he saltado o leído por encima...).

" —Estoy de acuerdo con Derek; lord Hyatt es bastante amable —intervino Thomas con una
mirada inexpresiva, antes de beber un sorbo de té. —Un buen tipo. Fiable y todo eso.
—No es mala cosa para un marido —corroboró Margaret.
—Ni para un caballo. —Derek se hundió un poco más en la butaca. (...)
—¿Un caballo? —Ella le miró fijamente, ofendida porque compararan a su prometido con un
equino.
Él parecía tan inocente como podía serlo un depravado calavera.
—Sí, desde luego. ¿No estás de acuerdo? ¿Qué preferirías montar, un animal plácido y digno de
confianza que te llevara a donde quisieras por un sendero tranquilo, o una bestia más fogosa?
Tal vez fuera infinitamente menos experimentada que él, pero no se le escapó la connotación
sexual, y para su total y absoluta desgracia enrojeció.
Solo Derek podía decir algo así y salir indemne. (...).
El problema era que Annabel le conocía. Conocía aquel ingenio travieso, la chispa de burla en
sus ojos, y en el pasado puede que incluso se hubiera echado a reír. Sin embargo, estaban
hablando de su matrimonio con otro hombre, y que él pudiera bromear sobre ello... bien, era
doloroso.
No, no lo era. Annabel se contradijo a sí misma e irguió la espalda. Derek ya no tenía ese poder
sobre ella. (...).
Le miró a los ojos.
—Dice mucho en su favor que sea digno de confianza. -La sonrisa de Derek desapareció cuando
replicó en voz baja: 
—Hasta la criatura más salvaje puede ser domesticada con el procedimiento adecuado.
—No todas justifican el esfuerzo —contraatacó ella.
—Eso es difícil de saber si no se intenta." 

Desde mi punto de vista Una apuesta indecente, no ha llegado a estar lo suficientemente bien como yo me había esperado. Seguramente el empezar a leerlo con unas expectativas que no llegaron a cumplirse han hecho que la reseña tenga cierto matiz negativo pero... Qué se la va a hacer.
Una apuesta indecente es uno de esos libros que te lees porque no tienes otra cosa mejor que hacer. Completamente previsible en todos los sentidos imaginables, lo mejor del libro, sin duda, han sido Derek y Annabel, así como también su relación y sus pullas, independientemente de su previsibilidad. 
Es un libro autoconclusivo, lo que quiere decir que, gracias a Dios, no habrá ningún libro más en el que volvamos a ver esta apuesta ni a sus protagonistas...



  

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